Mejoras en infraestructura científica para Isla de Mona
El Centro de Visitantes del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) en la Isla de Mona comenzará a construirse en este mes de enero para apoyo de los científicos que mantienen investigaciones en curso y para una propuesta de $5 millones que obtuvo la Universidad de Puerto Rico.
Así lo informó el secretario del DRNA, Javier Vélez Arocho, quien expresó que en la primera fase del proyecto de mejoras a Isla de Mona, que inició en octubre, se reparó el 90 por ciento de las casas donde se quedan los investigadores científicos.
El centro servirá de laboratorio para los investigadores y se construye con una inversión de $1.7 millones.
"A principios de enero se va a empezar a transportar los materiales para la estructura que será de hormigón y madera", informó Vélez Arocho.
En Centro tendrá un techo con diseño de cuatro aguas para permitir la recolección del agua de lluvia que será reutilizada y contará con una cisterna. Además, tendrá techos y paredes de paneles solares para la generación de energía con su cuarto eléctrico y baños de composta para evitar la contaminación de las aguas residuales.
La instalación va a tener un laboratorio y un salón de reuniones con capacidad para 75 personas, así como la oficina del oficial de manejo, ya que los dos biólogos del DRNA que laboran en Mona tenían que usar sus casas para los asuntos administrativos.
Según Vélez Arocho, tener esas instalaciones permitirá que más gente se motive a realizar investigaciones en Mona y que se puedan usar los dineros disponibles para propuestas científicas que muchas veces se pierden. Mencionó que la primera investigación será la de las doctoras Helvia Meléndez y Elvira Cuevas, del Centro de Ecología Terrestre Avanzada de la Universidad de Puerto Rico en el Recinto de Río Piedras, que cuenta con $5 millones aprobados.
Se espera que el Centro de Visitantes estará listo a fines de este año 2008.
El Titular mencionó que el dinero para el proyecto en Mona surgió de un fondo que estaba guardado en un fideicomiso desde fines de los años ’80, el cual fue creado por el pago de multas de los propietarios de una embarcación que encalló y destruyó parte de los arrecifes de coral.
Dijo que el dinero acumuló $1 millón, el cual pudo utilizarse para este proyecto y el DRNA buscó los restantes para la reconstrucción de las casas donde se alojan los investigadores.
Mencionó que el proyecto de Mona se había propuesto desde los ’90 e incluso se hizo un diseño preliminar, pero no fue hasta ahora que pudo concretarse tras el DRNA detectar ese fideicomiso que administra el Banco Gubernamental de Fomento.
Sobre la controversia de la transportación hacia Mona, que fue crítica en los pasados meses porque los transportistas paralizaron los viajes, Vélez Arocho contestó que no debe ser más un problema porque lograron un acuerdo con uno de ellos y está abierto a negociar con los demás.
Dijo que el transportista –a quien no identificó– se acogió a un plan de pago por una deuda con el DRNA ascendente a $10 mil, por lo que la situación se subsanó y comenzó a ofrecer sus servicios.
La iniciativa es parte de los esfuerzos del DRNA por tener un mayor componente científico en la dependencia que siempre se ve ahogada por el factor operacional de endoso de proyectos y evaluación de permisos, según explicó el subsecretario Javier Rúa.